VIOLENCIA EN MÉXICO:

En un autobús de Tamaulipas

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“Nací en Ciudad Mante, en el estado mexicano de Tamaulipas. Es una ciudad pequeña, estratégica para la distribución de la droga hacia otros países.

Cuando era pequeña podía salir a la calle, montar en bicicleta, ir a casa de mis amigas, volver sola de la escuela. Durante la adolescencia mis amigos y yo íbamos a los bares a divertirnos, hasta que empezaron las balaceras, los tiroteos. Los locales cerraron, los militares cortaban carreteras y hacían retenes. Después llegaron los secuestros. Al principio, para cobrar rescates; después, sólo para amedrentar y demostrar quién mandaba. Hay mucha gente a la que jamás se ha encontrado, madres que no saben dónde están sus hijos.

De pronto, tenías que cuidarte de salir con alguien adinerado o con poder.

Un amigo iba en un autobús cuando una banda de narcotraficantes paró el vehículo a punta de pistola. También detuvieron a otro autobús que viajaba delante e hicieron bajar a todos los pasajeros. Les ordenaron que se tumbaran en la carretera unos junto a otros. Entonces, obligaron al conductor del autobús en el que viajaba mi amigo a pasar con el vehículo por encima de ellos. Le dijeron que si se negaba matarían a tiros a esas personas y después también a los viajeros de su autobús, así que obedeció. Mi amigo estuvo mucho tiempo en terapia porque no olvidaba la sensación de pasar por encima de la gente.

A otro amigo de toda la vida, empresario, lo mataron a tiros en uno de sus negocios, una joyería. Allí estaba todo: sus llaves, su coche, su celular. No le robaron. Iban a por él, supongo que porque se negó a pagar las cuotas de la extorsión de los narcos.

Es una pena que lo que más marque la imagen de México sea la violencia. Sus gentes son acogedoras, se quitan el abrigo por dárselo al pobre, te hacen sentir como en casa. Pero lo cierto es que allí acabé teniendo un miedo de salir a la calle que me ha marcado. Incluso cuando salgo de México y estoy en una ciudad segura, si se me hace tarde en la calle no puedo evitar sentir que alguien viene detrás de mí. Hay algo que te dice que debes tener cuidado”.

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>> Paola tiene 29 años y trabaja como enfermera en España.

 

Comentarios

  1. Muy duro el testimonio. Cómo puede alguien superar el miedo y ser capaz de llevar una vida “normal” con un escenario semejante?

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