Imagen cedida por el protagonista

ELECCIONES:

El voto robado

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“Como tantos otros, terminé la carrera al mismo tiempo que ZP decía eso de los “brotes verdes”. Pero no me lo creí y cogí un vuelo a Londres sin billete de vuelta. Desde entonces he vivido en Inglaterra, en Tailandia y en Chile. Ya llevo casi una década fuera de España.

En Chile, los españoles tenemos buena aceptación, se ha superado el sentimiento de “colonizador”. Este país me ha dado estabilidad, aquí sientes que tu esfuerzo se ve recompensado: si trabajas bien, asciendes y tu sueldo crece en consecuencia. Pero estar lejos de casa no es fácil. Todos los días ves en Facebook las fotos de tus amigos y tu familia haciendo planes, viajando, disfrutando… Mientras uno está a miles de kilómetros preguntándose exactamente porqué. Sí siento que la gente en España, en la calle, nos tiene muy presentes a los emigrantes. Casi todo el mundo tiene un familiar en la Conchinchina.

Respecto al poder, los partidos tradicionales -y especialmente el que gobierna- no sólo nos han ignorado sino que además nos han privado de un derecho universal como el de la sanidad. Para poder votar tenemos que darnos de alta en el Consulado, pero si nos damos de alta perdemos el derecho a la sanidad en España. Así que, ¿qué prefieres? La mayoría elige no darse de alta ante este chantaje maquiavélico. Nos echáis y ahora nos recortáis derechos. Excelente, eternamente agradecidos. España se está perdiendo a gente muy válida que además formó con recursos públicos. 

Yo, aunque estoy registrado en el consulado y en el Censo Electoral de Residentes Ausentes, todavía no sé si voy a poder votar el 20 de diciembre. Muchas veces las papeletas llegan después de la jornada electoral. Me ha pasado a mí y a muchos de mis amigos españoles aquí. La Junta Electoral te dice que la culpa es de los servicios postales extranjeros y tú te preguntas por qué, entonces, no envían las papeletas con más antelación.

Entonces te pones a pensar que quizás es aposta, y dejas de hablar de incompetencia para empezar a hablar de fraude electoral. Saben bien por qué lo hacen: los que estamos fuera generalmente buscamos opciones nuevas y más ilusionantes, somos gente joven con ganas de volver algún día y somos conscientes que los partidos tradicionales no van a hacer nada para que eso sea posible.

La iniciativa #RescataMiVoto me parece estupenda, pero al mismo tiempo una vergüenza que tengamos que estar llegando a estos límites en un país regido por una Constitución -que algunos tanto defienden y se les llena la boca con ella- que dice que el voto es un Derecho Fundamental para toda persona con nacionalidad española, independientemente del país en el que se encuentre”.

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>> Alberto Alonso tiene 31 años y es madrileño. Lleva cuatro años en Chile y casi 10 fuera de España. Actualmente trabaja en una ONG.

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