Imagen cedida por la protagonista

MATERNIDAD

Nueva vida

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“Después de cuatro años intentando quedarme embarazada, claro que estaba obsesionada. La maternidad está en todas partes: en las jugueterías, en el supermecado, en los anuncios de la tele… No quería ver embarazadas por la calle y me costaba visitar a amigas que tenían bebés. Lloraba todo el día. Ser madre era mi proyecto de vida: criar un hijo, cuidarle, educarle, ir a las reuniones del cole, hacer los deberes con él, ver la primera vez que caminara.

La desesperación me llevó a abrir un blog con el que sólo pretendía desahogarme y que llegó a tener muchas visitas y comentarios. De ahí pasé a las redes sociales y hoy muchas de esas chicas son mis amigas. Escribía porque tenía ganas de gritar y de decirle a la gente que estaba harta de oír las tonterías de siempre: que cuando me relajara me quedaría embarazada, que cuando menos lo esperara vendría. Eso es como decirte que es culpa tuya. 

La gente no lo hace con mala intención, pero me gustaría pedirle a todo el mundo que no le preguntara nunca a una mujer cuándo se piensa quedar embarazada. Cuando me lo preguntaban a mí, al principio fingía y decía que bueno, que más adelante. Iba poniendo excusas y dolía en el alma.

Después de varios tratamientos de reproducción asistida, un día el test de embarazo dio positivo. No me lo podía creer. Durante la gestación tuve mucho miedo a perderla, pero a partir de la semana 12 me di a mi misma permiso para disfrutar. Mi hija se llama Ayla y hoy tiene 20 meses. Con su llegada mi vida ha vuelto a ponerse en marcha. Estoy tranquila, la ansiedad ha desaparecido. La miro y pienso “con lo que me ha costado…”. Y recuerdo cuántas veces pensé que no podría disfrutarlo”.

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>> Noemí Muñoz vive en Valencia y es creadora del blog “Tic, tac, se me pasa el arroz”.

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