MACHISMO:

Un despido por concebir

Share Button

“En cuanto me enteré de que estaba embarazada lo comuniqué en mi trabajo. Soy enfermera y tenía que dejar de practicar pruebas radiodiagnósticas que son peligrosas para la gestación. Una semana después de comunicar mi embarazo me dijeron que no contaban más conmigo.

La empresa, por supuesto, nunca reconoció que me despidió por estar embarazada. Se agarraron a la crisis económica, aunque seguían teniendo beneficios y recibían ayudas públicas. La gran mayoría de mis compañeros no se pronunció.

En un primer momento no podía creerlo, y pronto esa sensación dio paso a la indignación. No quería nada de la empresa, sólo que no volviera a pasar, por eso les demandé. Al cabo de unos meses se celebró un primer juicio que gané con un despido nulo como sentencia y el reconocimiento de que había habido discriminación sexista, lo que significaba que me tenían que readmitir. Ellos recurrieron al Tribunal Superior y yo gané de nuevo.

Volví a la empresa pero, lógicamente, ellos no me querían allí y comenzó el mobbing. Hubo más demandas, fue un horror. No se debería permitir que nos hicieran pasar por un proceso tan estresante en un momento delicado como es el embarazo, cuando el bebé también puede sufrirlo. Finalmente, por mi salud mental acepté un acuerdo económico y me marché de la empresa. No sabes la liberación que sentí en aquel momento.

He vivido el machismo en primera persona. Incluso he conocido a mujeres en situaciones similares que lo veían tan normal: “Ya me volverán a llamar cuando termine la baja maternal”, decían. Pero cuantas más denuncias se pongan más sentencias habrá y, por tanto, más juicios ganados.

Fue duro, pero cuando mi hijo sea mayor podré explicarle que luché porque se hiciera justicia y que ganamos”.

***

>> Esta vidandante nos ha pedido que guardemos su anonimato.

Comentarios

Deja un comentario