Nos hablan de sus recuerdos Alberto Pestaña y su mujer, Cristina

VIVIR DE RECUERDOS:

Lo que nadie nos puede quitar

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Cristina: Abrimos este bar, ahora lleno de recuerdos, para que Alberto tuviera un lugar en el que cantar, similar a los que visitábamos en Alemania y París. Funcionó muy bien. Venía gente a escuchar rancheras, boleros, sambas… Durante 40 años, contratamos a los mejores solistas y nunca tuvimos que hacer publicidad. Pero ahora, los sitios que había de este tipo han cerrado, quedamos nosotros y pocos más.

Alberto: ¿Ves esas fotos en la pared? Esa es de cuando gané el Festival de Benidorm, en el 63. Era el más importante en la época y ganarlo fue un gran espaldarazo, de pronto iba al cine y me veía en el NO-DO. Salía Franco inaugurando un pantano y en el siguiente reportaje aparecía yo cantando. Esta otra foto es de un cóctel con Lola Flores, y aquí estoy con Julio Iglesias. Pero mi favorita es esta, con Alfredo Kraus.

C: Y mira, esos somos Alberto y yo el año en que abrimos. Qué bigote tenía él. ¿Que cuántos años teníamos? Eso no te lo digo.

A: Cuando la veía aparecer por donde yo estaba actuando, me ponía muy contento. Ya sabía qué canciones le gustaban y se las cantaba.

C: Al principio creía que no estaba enamorada, pero luego nos hicimos novios, nos casamos y montamos esto. Le admiro mucho, tiene una voz maravillosa. Julio Iglesias siempre me decía: “tu marido es el que mejor canta de España y el que peor se vende”. No es que yo le quiera encumbrar, pero es que no se da importancia y alguien tiene que decir lo que él calla.

A: Tenemos buena química entre nosotros, somos diferentes pero así nos complementamos.

C: Una vez grabamos una maqueta corriendo con todos los gastos y la llevamos a una discográfica para que la distribuyeran. Era una canción inédita. Primero nos dieron largas y más tarde nos dijeron que no estaban interesados. Poco después, una cantante española muy conocida sacó esa canción y fue un éxito. Teníamos que haber sido más listos.

A: No pasa nada, sigo viviendo de la canción. Aunque con dificultades, salimos adelante. Todo eso me parece ya otra vida. Hay gente a la que no le gusta pensar en el pasado, pero a mí sí. En cierta manera, vivo en los recuerdos, me alimentan. Y estoy feliz porque los llevo dentro y nadie me los puede quitar.

C: En Francia, un cantante de hace mil años da un concierto y va todo el mundo. Pero aquí no es lo mismo.

A: Bueno, pero hemos cumplido el sueño que teníamos cuando éramos jóvenes, que era tener un club, un rincón en el que disfrutar con los amigos. Y no sólo ha funcionado durante 40 años, sino que estamos protegidos por el Ayuntamiento, incluso.

C: Que somos una antigualla, vamos.

A: Una antigualla no… Un sitio emblemático. Ha sido nuestra vida, la prolongación de nuestro hogar. Pero nuestros hijos no tienen nada que ver con la música, así que algún día se lo venderemos a alguien. O harán un museo, o simplemente morirá.

C: Se lo quedará un chino para vender cacharritos.

A: No, de eso nada.

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>> Alberto Pestaña y su mujer, Cristina, son dueños del bar Donalberto, en el barrio madrileño de Chamberí.

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